First Barometer on Ethics and Artificial Intelligence

Technology and InnovationDigital TransformationTechnologyTechnology, Data, and Digital OfficersInnovation, Research, and Development
min Article
February 22, 2020
3 min
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EXECUTIVE SUMMARY
La IA es un pilar central de los cambios disruptivos de la 4ª Revolución Industrial
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Ser miembro de un Consejo de Administración es un trabajo difícil. Pregúntale a cualquiera que lo haya sido. Los consejeros tienen que comprender la naturaleza del negocio, revisar documentación compleja, hacerse las preguntas correctas, entablar reflexiones enriquecedoras con los CEO y mantener un punto crítico con los directores que gestionan el día a día de la empresa, aunque siempre desde el apoyo y la confianza.

La mayoría de los Consejos tienen pocos miembros que se sientan realmente cómodos con tecnologías avanzadas como las que da lugar a la Inteligencia Artificial y eso es porque, en términos generales, la tecnología más avanzada y puntera suele tener un bajo impacto en el día a día de la empresa. Esto está a punto de cambiar gracias al aprendizaje automático, el aprendizaje profundo y una nueva forma de inteligencia en algunos aspectos superior a la nuestra, la humana.

Si tus movimientos empresariales son lentos, un competidor podría usar IA y sacarte para siempre del negocio. Y si te mueves demasiado rápido, corres el riesgo de adoptar un enfoque que la empresa no sepa gestionar e involucione. El 75% de las compañías declara que la principal razón por la que invierten en IA es el temor a la disrupción de competidores digitales que basan sus decisiones fundamentalmente en datos.

La realidad es que la inteligencia artificial está introduciéndose en todos los sectores de la economía, la vida privada y de la política y, además, evoluciona de forma exponencial, algo que los seres humanos no somos buenos detectando.

Los miembros del Consejo deben comprender en profundidad cómo impacta la IA en sus modelos de negocio y a qué riesgos asociados se van a tener que enfrentar. Este será un requisito ineludible para cumplir con los deberes fiduciarios de lealtad, cuidado y protección de la empresa.

La IA es un pilar central de los cambios disruptivos de la 4ª Revolución Industrial. Una revolución que probablemente desafíe nuestras ideas sobre lo que significa ser humano y que podría ser más transformadora que cualquier otra revolución industrial y avance que hayamos vivido hasta ahora.

El impacto económico de la IA durante esta próxima década, hasta 2030, se estima entre 13 y 15 trillones de dólares y la distribución del valor será muy desigual en el mundo y entre empresas. Se estima que las empresas más avanzadas, un 10% del total, se beneficiarán de manera desproporcionada de la IA en los próximos 5 a 7 años.

Te invito a estar atento y activo para sobrevivir en un mundo cada vez más binario.

Conclusiones

 La IA representa la mayor oportunidad económica, pero también el mayor reto ético 

Si queremos figurar en los anales como inventores de la Inteligencia Artificial vamos más bien tarde. Como en tantos otros terrenos, parecemos haber seguido el dictado de Unamuno. ¡Qué inventen ellos! Bueno, pues inventando están americanos y chinos. Ahora bien, las palabras de Unamuno no eran una llamada a bajar los brazos y verlas venir, como también tendemos a hacer. Al fin y al cabo, apuntaba Unamuno, “la luz eléctrica luce aquí, y corre aquí la locomotora tan bien como donde se inventaron, y nos servimos de los logaritmos como en el país donde fueron ideados”. Es decir, ¡qué inventen ellos y que nos aprovechemos nosotros de sus invenciones! ¿Cómo? Haciendo buen uso del talento humano reconocido entre nuestros cuadros directivos y consejeros. Y es que ya hemos visto que la Inteligencia Artificial representa posiblemente la mayor oportunidad económica, pero también el mayor reto ético a cualquier nivel de las últimas y las próximas generaciones. Para ello hace falta concienciarnos, que es lo que estamos modestamente intentando hacer aquí, pero también vencer la pereza tecnológica, reconocer la ignorancia propia y alinear nuestras organizaciones para surfear esta tremenda ola, en lugar de que nos pase por encima.

¡Ánimo, damas y caballeros! ¡A por ello, que tenemos mucho que aportar!